Gastos deducibles para autónomos que teletrabajan en remoto

Muchos autónomos trabajan desde casa para poder acceder a deducciones específicas en las facturas de luz, gas e internet para la renta y la contabilidad trimestral. No obstante, la deducción no podrá fijarse en ningún caso, sino que deberá efectuarse de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Trabajadores por Cuenta Propia. Esta ley específica la cantidad máxima de la deducción, sino también los documentos que debes presentar para acceder a ella.

Un trabajador por cuenta propia, con negocio propio puede deducir en el IRPF y en el IVA del alquiler, los suministros, el teléfono o la conexión a Internet que pague. Gastos relacionados con el negocio, pero ¿afectan también a los autónomos que trabajan desde casa?

¿Cuáles son los gastos deducibles?

Los gastos deducibles son gastos que un trabajador por cuenta propia puede deducirse de impuestos. La deducción se puede aplicar a dos impuestos: el IVA o el IRPF.

Para que un gasto sea deducible de impuestos, se deben cumplir las siguientes condiciones: debe estar vinculado a la actividad económica o profesional del trabajador autónomo, debe ser justificado mediante factura y debe registrarse en el libro de gastos e inversiones.

Aunque se cumplan las tres condiciones, la administración tributaria es muy estricta a la hora de aceptar la deducción de un gasto. Por tanto, el trabajador por cuenta propia debe aportar la mejor prueba posible de que los gastos están vinculados a la actividad.

Deducción de apartamento

Este es el primero de los gastos deducibles si estás teletrabajando. Los gastos deducibles del administrador de la casa varían según el plan en el que tenga la casa.

Si vives en un alquiler, puedes deducir la proporción del apartamento que usas como oficina. En este caso, es importante que esta parte de la casa esté claramente separada y delimitada espacialmente del resto de la casa. Además, Hacienda te pedirá que tengas dos arrendamientos distintos. El primero sería el apartamento a utilizar y el segundo sería el lugar de trabajo. La razón de esto es que el alquiler de locales comerciales y oficinas debe incluir el IVA, pero no el apartamento.

También debe agregar la contabilidad oficial de la casa o los registros comerciales. Esto se hace completando el formulario AEAT 036 o 037.

Deducir suministros domésticos cuando se trabaja desde casa

Este siempre ha sido el punto más controvertido, aunque los últimos cambios de Hacienda han dejado claro que hay que pagar para llegar a la cantidad que se puede deducir del IRPF. Y es que no es un gasto deducible de impuestos. En el caso del alquiler, puedes reclamarlo como gasto empresarial deducible para el teletrabajador autónomo. En concreto, puedes desgravarte el 15% de tus facturas de luz, gas, agua e internet de la parte prorrateada del alojamiento ocupado por la oficina, salvo que tengas un contrato de oficina en exclusiva.

Para entender mejor, nada como un ejemplo. Imagina que tienes una casa de 100 metros cuadrados y tu oficina ocupa 10 metros cuadrados o el 10% de la casa. En este caso, se puede deducir el 15% de este 10%. Veamos en euros.

En este artículo, hemos repasado los gastos más comunes de los autónomos que trabajan desde casa. Sin embargo, cada caso tiene sus especificidades, te recomendamos que realices una auditoría completa y te asegures de que todos tus gastos estén correctamente justificados y que completes los documentos necesarios para presentarlos ante las autoridades fiscales.

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