Muchos autónomos y empresarios se preguntan si pueden deducir gastos de su actividad sin contar con una factura formal. La respuesta es sí: existen gastos deducibles que pueden justificarse con documentación alternativa como recibos, extractos bancarios u otros documentos válidos, siempre que cumplan con los requisitos legales establecidos por Hacienda. Sin embargo, no todos los gastos pueden deducirse sin factura, y es fundamental conocer cuáles están permitidos y cómo justificarlos correctamente.

El artículo 15 de la Ley del Impuesto de Sociedades establece que los gastos deben estar debidamente justificados y registrados según el Código de Comercio. Esto no significa necesariamente que siempre necesites una factura, pero sí que debes contar con documentación suficiente que respalde cada gasto. La normativa del IRPF también contempla esta posibilidad para ciertos tipos de gastos específicos.
Conocer qué gastos puedes deducir sin factura te permitirá optimizar tu declaración fiscal sin incurrir en riesgos innecesarios. En este artículo te explicaremos qué documentos alternativos son válidos, cuáles son los requisitos que debes cumplir y qué consecuencias podrías enfrentar si no justificas adecuadamente tus deducciones.
Concepto de gastos deducibles sin factura

Los gastos deducibles sin factura representan aquellos desembolsos relacionados con tu actividad económica que pueden reducir la base imponible de tus impuestos mediante justificantes alternativos a la factura tradicional. La normativa fiscal española permite esta posibilidad principalmente en el ámbito del IRPF, aunque establece requisitos específicos para su validez.
Definición y características
Los gastos deducibles sin factura son aquellos que puedes justificar ante Hacienda utilizando documentos distintos a una factura completa. Estos incluyen recibos, extractos bancarios, tickets, o cualquier comprobante que acredite de forma fehaciente el pago realizado.
La característica principal es que no permiten la deducción del IVA. Solo son aplicables para reducir la base imponible en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que resulta más flexible en cuanto a los requisitos de documentación.
Para que un gasto sin factura sea válido, debes cumplir tres condiciones fundamentales:
- Vinculación directa con tu actividad económica profesional
- Justificación documental mediante comprobante válido de pago
- Registro contable adecuado que permita su trazabilidad
El documento alternativo debe contener información básica como fecha, concepto del gasto, importe pagado, e identificación del proveedor cuando sea posible. La falta de estos elementos puede generar problemas durante una inspección fiscal.
Diferencias entre gastos con factura y sin factura
La diferencia más significativa radica en la capacidad de deducir el IVA soportado. Con factura completa puedes recuperar el IVA pagado, mientras que sin ella solo reduces la base imponible del IRPF.
Los gastos con factura ofrecen mayor seguridad jurídica ante posibles requerimientos de Hacienda. Una factura reglamentaria contiene todos los datos fiscales exigidos por ley y resulta más difícil de cuestionar.
En términos de documentación, las facturas incluyen:
- Número de factura consecutivo
- Datos fiscales completos del emisor y receptor
- Desglose detallado del IVA
- Descripción precisa de bienes o servicios
Los gastos sin factura generalmente se documentan con tickets, recibos o cargos bancarios que carecen de esta información completa. Esto limita su uso a situaciones específicas donde la normativa no exige factura obligatoriamente.
Importancia en la declaración de impuestos
Incluir correctamente los gastos deducibles sin factura en tu declaración puede reducir significativamente tu carga tributaria. Cada euro justificado disminuye tu beneficio neto y, por tanto, la cantidad a pagar en IRPF.
La correcta clasificación de estos gastos es fundamental para evitar sanciones. Hacienda puede solicitar la justificación de cualquier gasto declarado, y la falta de documentación adecuada puede resultar en la no admisión del gasto más intereses de demora.
Es recomendable mantener un archivo ordenado de todos los justificantes durante el periodo de prescripción fiscal, que actualmente es de cuatro años. Esto incluye guardar copias digitales de recibos, capturas de pantalla de pagos electrónicos, y cualquier comunicación relevante.
La asesoría profesional resulta valiosa para maximizar las deducciones legales sin incurrir en riesgos innecesarios. Un gestor experto puede identificar gastos deducibles que quizás desconozcas y orientarte sobre la documentación mínima necesaria en cada caso.
Tipos de gastos deducibles permitidos sin factura

Existen categorías específicas de gastos que la normativa fiscal permite deducir mediante documentos alternativos a la factura. Los recibos bancarios, nóminas y otros comprobantes válidos respaldan estas deducciones cuando se cumplen los requisitos establecidos.
Gastos menores autorizados
Los gastos de cuantía reducida pueden deducirse presentando tickets o recibos simplificados como justificante. La legislación considera que ciertos pagos cotidianos no requieren factura completa para su validez fiscal.
Ejemplos comunes incluyen:
- Material de oficina de bajo importe
- Gastos de parking relacionados con tu actividad
- Pequeñas compras de suministros
- Consumos en establecimientos que emiten ticket
Debes conservar todos los comprobantes que incluyan fecha, concepto e importe de la operación. Es importante que estos documentos estén vinculados directamente con tu actividad económica.
El justificante debe ser legible y contener información suficiente para acreditar el gasto. Aunque no exista un límite oficial específico, se recomienda prudencia con cantidades superiores a 300 euros.
Viáticos y gastos de viaje limitados
Los desplazamientos por motivos profesionales generan gastos deducibles que se justifican con documentación específica. Las dietas y kilometraje tienen tablas oficiales que establecen cantidades máximas sin necesidad de factura.
Puedes deducir el uso de tu vehículo particular aplicando 0,19 euros por kilómetro recorrido en 2026. Este importe cubre combustible, mantenimiento y depreciación del automóvil.
Las dietas por manutención y estancia se aceptan dentro de límites establecidos:
| Concepto | Importe máximo diario |
|---|---|
| Dieta completa (España) | 53,34 € |
| Media dieta (España) | 26,67 € |
| Dieta completa (extranjero) | 91,35 € |
Necesitas documentar el destino, fecha, motivo del viaje y distancia recorrida mediante un registro detallado.
Pagos a trabajadores independientes
Los pagos realizados a colaboradores externos pueden justificarse mediante recibos o transferencias bancarias. La retención del IRPF correspondiente debe aparecer reflejada en el documento justificativo.
Debes conservar el comprobante de pago bancario junto con el recibo firmado por el prestador del servicio. Este documento debe incluir datos identificativos completos, concepto del servicio y cuantía total.
El extracto bancario sirve como justificante adicional de la operación realizada. Es obligatorio declarar estos pagos en tu contabilidad y presentar el modelo 190 anual.
Los servicios profesionales superiores a 3.000 euros anuales con el mismo proveedor requieren mayor documentación. Mantén un archivo ordenado que relacione cada pago con su justificante correspondiente.
Requisitos legales y documentación alternativa
La ley fiscal permite deducir gastos sin factura en el IRPF siempre que cuentes con documentación alternativa válida y cumplas requisitos específicos. Necesitas comprobantes que acrediten la realidad del gasto, su vinculación a tu actividad económica y su registro contable adecuado.
Comprobantes sustitutivos aceptados
Puedes utilizar diversos documentos como justificantes válidos para gastos deducibles. Los tickets de caja registradora son aceptados cuando incluyen el NIF del emisor, la fecha, el concepto y el importe desglosado.
Las nóminas y documentos de cotización a la Seguridad Social justifican gastos de personal. Los extractos bancarios acreditan pagos realizados, aunque debes complementarlos con otros documentos que expliquen el concepto.
Los recibos firmados por proveedores o arrendadores sirven como justificante, especialmente en alquileres de locales. También son válidos los contratos, órdenes de pedido, y albaranes de entrega cuando documentan operaciones reales.
Para gastos de viaje, conserva billetes de transporte, reservas hoteleras y justificantes de peaje. En dietas y manutención, los tickets de restaurantes son suficientes si cumplen los límites legales establecidos.
Límites y condiciones establecidos por la ley
Tu gasto debe cumplir tres requisitos fundamentales: estar vinculado a tu actividad económica, ser necesario para generar ingresos, y estar debidamente registrado en tu contabilidad. Sin estos elementos, la Agencia Tributaria puede rechazar la deducción.
Existen límites cuantitativos importantes. Las dietas de manutención sin factura no pueden exceder 26,67 euros diarios en España o 48,08 euros diarios en el extranjero. Para gastos de locomoción con vehículo propio, aplica un máximo de 0,19 euros por kilómetro.
No puedes deducir IVA sin factura completa que cumpla todos los requisitos legales. Esta limitación aplica independientemente de que el gasto sea deducible en IRPF.
Debes conservar todos los justificantes durante cuatro años desde la finalización del plazo de presentación de tu declaración. Este periodo permite a la administración realizar comprobaciones.
Errores comunes y cómo evitarlos
El error más frecuente es intentar deducir gastos personales como profesionales. Separa claramente ambos conceptos y solo deduce lo relacionado con tu actividad económica.
No justifiques gastos únicamente con extractos bancarios. Necesitas documentación adicional que explique el concepto y la naturaleza del pago realizado.
Evita superar los límites legales establecidos para dietas y kilometraje. La cantidad excedente no será deducible y puede generar problemas en inspecciones fiscales.
Otro error habitual es no conservar todos los justificantes o mantener documentación incompleta. Cada gasto debe tener su comprobante identificable con fecha, importe y concepto claro.
No registres gastos sin documentación pensando que pasarán desapercibidos. La falta de justificantes puede derivar en sanciones y la obligación de devolver el ahorro fiscal obtenido, más intereses de demora.
Consecuencias y riesgos de deducir gastos sin factura
Deducir gastos sin la documentación adecuada puede generar problemas serios con la administración tributaria. Los riesgos van desde multas económicas hasta complicaciones en auditorías que pueden afectar la viabilidad de tu negocio.
Posibles sanciones fiscales
La Agencia Tributaria puede imponer sanciones cuando intentas deducir gastos sin factura, especialmente en el caso del IVA. Las multas pueden alcanzar entre el 50% y el 150% de las cuotas dejadas de ingresar, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Si dedujiste gastos sin justificación adecuada en tu IRPF, la sanción suele ser menor pero sigue siendo significativa. La administración puede exigir el pago de las cuotas que dejaste de ingresar más los intereses de demora.
En casos de fraude deliberado, las consecuencias se agravan considerablemente. Podrías enfrentar sanciones que superan el 100% de la deuda tributaria, además de posibles responsabilidades penales si los importes son elevados.
Impacto en auditorías fiscales
Durante una auditoría, la ausencia de facturas genera una bandera roja inmediata para los inspectores. Tu contabilidad se someterá a un escrutinio mucho más intenso, prolongando el proceso y aumentando el riesgo de encontrar otras irregularidades.
Los gastos sin factura que hayas deducido serán rechazados automáticamente por los auditores. Esto significa que deberás pagar las diferencias tributarias correspondientes, junto con recargos e intereses acumulados desde el momento de la declaración original.
La falta de documentación apropiada puede poner en duda la legitimidad de otros gastos correctamente facturados. Los inspectores podrían ampliar el alcance de la auditoría a otros ejercicios fiscales, multiplicando tus problemas administrativos y financieros.
Recomendaciones para el cumplimiento
Solicita siempre factura completa para todos tus gastos profesionales, sin importar el importe. Esta práctica simple te protege de futuros problemas y facilita enormemente tu gestión contable.
Cuando un gasto sea legalmente deducible sin factura, asegúrate de conservar todos los justificantes alternativos válidos. Esto incluye recibos, tickets con datos fiscales completos, extractos bancarios y cualquier documento que acredite tanto el gasto como el pago efectivo.
Mantén un archivo organizado de toda tu documentación fiscal durante al menos cuatro años. Digitaliza tus documentos para tener copias de seguridad accesibles en caso de pérdida o deterioro de los originales.
Consulta con tu asesor fiscal antes de deducir cualquier gasto que no cuente con factura completa. Un profesional puede orientarte sobre qué documentación alternativa es aceptable en tu situación específica y cómo registrarla correctamente.
