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La cosmética redirige un mercado más respetuoso con medioambiente y comprometido con el bienestar animal con el maquillaje ecológico

La cosmética redirige un mercado más respetuoso con medioambiente y comprometido con el bienestar animal con el maquillaje ecológico

Estados Unidos, Japón, China, Brasil y Reino Unido, son los países con más gastos en cosmética. Con cifras que llegan desde 9, 267 a 2,142 millones de euros en maquillaje anuales. Estas cifras son el resultado del estudio realizado por Strategic & Research Center del EAE Business School que ha analizado la situación del mercado actual.

Si nos centramos en España, tiene una cobertura de 697 millones de euros, dentro de estos consumidores el L’Observatoire des Cométiques prevé sobre la duplicidad de maquillaje ecológico en el 2020. Veamos por qué.

 

La cosmética ecológica es menos dañina

Son cientos de mujeres que se quejan de sufrir rojeces o eccemas con los productos de maquillaje. Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) unas de cada tres personas tienen piel sensible.

 “Usando productos orgánicos certificados garantizas que los ingredientes estén libres de pesticidas, herbicidas o cualquier compuesto químico potencialmente dañino”, nos indica Charlotte Vohz. Una afirmación con la que coinciden los expertos de René Furterer, una de las marcas cosméticas del grupo Pierre Fabre Dermocosmética.

“Un producto ecológico es aquel que se ha formulado con extractos vegetales obtenidos mediante a la agricultura ecológica. En nuestro caso, cuando funcionamos con cultivos externos, tenemos un contrato en el que el agricultor se compromete a respetar nuestras normas de cultivo (no utilizar pesticidas, ni insecticidas)”.

Ecocert, la principal entidad certificadora de Francia, es una de las más exigentes a la hora de poner un sello. Ya que con él garantiza que esos productos han sido elaborados con ingredientes naturales obtenidos de agricultura ecológica, su fabricación es respetuosa con el medioambiente, emplea envases reciclables, no utiliza, ni colorantes, perfumes sintéticos, ni una conservantes artificiales y larga lista de productos químicos. Y quizás lo que parece la nueva sensibilización del siglo XXI donde cada vez más son las personas que se unen por la lucha del bienestar animal, estos productos no están testados en animales.

 

Reinventar el mercado del maquillaje

Esto es un claro ejemplo como un sector, ha visto la oportunidad en prestar atención a una nueva filosofía de consumo, a ese porcentaje de personas que eran más sensibles al uso de los productos tradicionales. Y por supuesto establecer unas pautas éticas y morales, que tanta falta hace en el capitalismo actual que se le está sumando la corriente del veganismo o vegetarianismo, más personas optan por no comer carne, para denunciar las condiciones de los animales de granja, y hacen sus compras en herboristerías, comida vegana online o similares, donde hay más ofertas alternativas en comparación con el supermercado tradicional. Otro sector que se está renombrando y modificando, en pos a un mundo más ecológico y menos agresivo.

 

 

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